jueves, 31 de agosto de 2017

LA LEYENDA DE LOS JURISTAS MUERTOS, O EL PUEBLO DEL ROMBO CIRCULAR


Cuenta la leyenda que hubo una vez un pueblo donde hacían enmarcar en oro y diamantes en bruto -aún no habían pisado aquellas tierras los colonialistas que pulimentaban el oro y los diamantes para sí- el conjunto de leyes que renovaban cada vez que nacía una niña. En aquel pueblo legendario nacían más niños que niñas. De ahí la renovación que era necesaria e imprescindible, decían, cada vez que nacía una niña, para recordar al pueblo que nada es eterno y adaptar las leyes a la nueva vida. Así pues, el nacimiento de una niña era interpretado por los adivinos como la llegada de un tiempo nuevo, de renovación. Nacimiento de un ser considerado como renacimiento de un pueblo.
Pero un día llegaron las huestes de otros pueblos lejanos, bárbaros, que tenían otro concepto de la vida y la jurisprudencia, rechazando por ley que en este mundo todo vive, muere y se renueva. Abolieron las leyes del pueblo colonizado y les aplicaron lo que ellos denominaban “la legislación vigente de los juristas muertos”. En dicha legislación prevalecía el derecho de los muertos sobre los habitantes vivos, los cuales debían someterse a lo dictado muchos siglos antes por los juristas muertos.
Legislación rigurosa de tradiciones políticas y religiosas, regulación estricta de costumbres familiares y usos sexuales, esclavitud temporal en los trabajos agrícolas y artesanales, y la aplicación en general de la Teoría del Rombo Circular en cuanto a territorios, economía, hacienda, ejército y otros ámbitos (estaba terminantemente prohibido preguntar o cuestionar la Teoría del Rombo Circular, cuyo nombre, argumentaban los más entendidos, ya significaba por sí mismo y explicaba el contenido).
Por lo tanto, ua normativa intocable, inmodificable, fijada de una vez para siempre y de obligatorio cumplimiento, so pena de exclusión social y familiar, castigada con prisión y trabajos forzados en las minas de oro y diamantes. Normativa que era conocida majestuosamente como: “La suprema ley vigente de los juristas muertos sobre la vida cotidiana”.
En resumen, cuenta la leyenda (con cierta reiteración de estilo, justo es decirlo) que en aquel pueblo de bárbaros colonizadores estaba legislado, con toda claridad y contundencia, el rechazo y menosprecio a cualquier cambio o evolución. Ignorando cualquier modificación de la realidad, hubiera diluvios o terremotos, incendios o inundaciones, puesto que lo establecido, la realidad geográfica y política, era siempre única y la misma, como los dioses.
Por supuesto, tenían terminantemente prohibido la celebración del nacimiento de cualquier niña.




miércoles, 30 de agosto de 2017

LA LEYENDA DE UN PUEBLO MALDITO

Cuenta una leyenda que hace mucho, mucho tiempo, existía un pueblo maldito y condenado por haberse atrevido a querer cultivar una tierra propia. Sus leyes estaban sometidas a otras leyes superiores de otros pueblos, que dominaban toda la tierra, tanto la cultivable como la tierra yerma.
Después de mil y una batallas perdidas, cuenta la leyenda que los representantes de ese pueblo quisieron preguntar a sus habitantes, sin excluir a nadie, nativo o forastero, si querían vivir o no en una tierra propia, en esa misma tierra que desde hacía tantos años cultivaban.
Pero los que dominaban la tierra, al escuchar esa propuesta, salieron al campo de batalla otra vez, y anunciaron al mundo que toda la tierra era suya y estaba bajo su dominio. Vociferaron a los cuatro vientos, con insultos y amenazas, que estaba prohibido cuestionar tanto la posesión de la tierra cultivable, como la de la tierra yerma. No había que permitir, en modo alguno, que los habitantes de ningún pueblo, nativos y venidos de todas partes, pudieran preguntar, o ser preguntados, si querían elegir o no, para el futuro, como tierra propia, esa misma tierra que cultivaban desde tiempo inmemorial.

Tal pregunta, pues, fue declarada delito desde el primer día, antes incluso de que se formulara y se reprimiera. Pero la leyenda no cuenta la clase de instrumentos que se utilizaron para reprimirla, y sólo añade al final del relato que esos pueblos primitivos, belicosos, se fueron destruyendo poco a poco entre sí, y desaparecieron para siempre de la faz de la tierra.

 

martes, 29 de agosto de 2017

¿EL REFERÉNDUM COMO CAUSA DE SEPARACIÓN MATRIMONIAL?


Alarma: Hay matrimonios en Catalunya que ya se separan por razones políticas, lee la hermana del informático en un mensaje recibido en su móvil.
Quiere esto decir que cuando una es independentista y el otro unionista, parten peras y se separan, explica el politólogo del barrio.
¡Esto es la destrucción de la familia, señoras y señores!, exclama la cuñada del dentista.
¡El referéndum tiene la culpa de que aumenten los divorcios en Catalunya, esto me lo confirma mi marido, que es notario!, exclama la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en el bar.
¡Como dirían en la COPE y otro medios episcopales!, replica la sobrina de la peluquera, bromeando.
En esos casos, sospecho que la cosa ya iría mal, y utilizan el pretexto político para salir corriendo y divorciarse, apunta la nieta del anarquista.
“Separación exprés”, como hace mi madre con sus novios, que, al menor incidente sentimental o económico, los manda a hacer gárgaras más allá del barrio, comenta la hija de la bibliotecaria, riendo.
Si frecuentaran mi consultorio, adivinaríamos cuál es el problema de la pareja y no habría que recurrir a pretextos políticos para separarse, pronostica la vidente del barrio.
¿Lo dice en serio?, pregunta el poeta romántico, dudando.
¿Que tiene usted alguna novia separatista?, pregunta la dueña del bar.
¡Ni separatista ni unionista!, que uno ya no está para esos líos de estado, exclama el poeta, soltero a rajatabla.
No está mal eso de partir peras con la excusa del referéndum, ¡no hay mal que por bien no venga!, indica el humorista.

lunes, 28 de agosto de 2017

LA HISTORIA QUE VIENE, Y ORIGEN DEL "NO TINC POR" (NO TENGO MIEDO)


¿Saben que el slogan: "No tinc por, no tenim por" (No tengo miedo, no tenemos miedo), ya se gritaba en las manifestaciones en el Passeig Lluís Companys, en pleno desacato, cuando los políticos catalanes entraban en el Palacio de Justicia? Cuidado con este slogan..., informa y advierte la cuñada del dentista.
A partir de hoy, lunes, cada uno a lo suyo: unos a defender la unidad española, y los otros a defender el referéndum (que no la independencia, como traducen muchos), el derecho a votar sí o no (o nada, la abstención), comenta el politólogo del barrio.
¿Y el diálogo?, pregunta el poeta romántico.
No sea iluso, contesta la sobrina de la peluquera.
¿Y la concordia?, pregunta la hija de la bibliotecaria.
Jarabe de palo, es lo que hay, seamos realistas, esto está lleno de gamberros, advierte la cuñada del dentista.
¡Con desacato y todo!, exclama la fiscal del barrio, que no es fiscal, pero fiscaliza en el bar.
¿En democracia las leyes no deberían servir para convivir mejor, en lugar de servir nosotros a las leyes y vivir mal?, pregunta la librera del barrio.
Todo es relativo (decimos cuando algo no nos afecta), indicaba Manuel Vázquez Montalbán, responde la vidente del barrio.
Leamos los periódicos y los comentarios sobre el atentado de Barcelona, y ya verán dónde quedan el diálogo y la concordia, cada uno arrimando el ascua a su sardina política, apunta el humorista.
Esto es una mala historia, dice la nieta del anarquista.
Otra vez..., otra vez una mala historia..., repite la dueña del bar. 













viernes, 25 de agosto de 2017

EL ATENTADO DE BARCELONA, Y LOS FALSARIOS, FIGURONES E INTOXICADORES

Fotografía: lavanguardia.com

En el bar del barrio, la hermana del informático lee en el móvil un mensaje que le acaban de enviar: ¿Por qué reyes, jefes de Estado, presidentes, primeros ministros, gobiernos y otras altas jerarquías, que suelen estar ausentes y mandarte a la cola cuando tienes un problema..., que no les cuesta mucho perseguir y acosar al ciudadano si éste les molesta y no es lo bastante obediente..., por qué, cuando es oportuno y noticiable, se suman siempre a los grandes espectáculos deportivos -si hay posibilidades de copa o medalla-; o, en caso contrario -cuando ocurren grandes tragedias-, quieren sacar la cabeza e ir a los funerales en primera fila?
Es su trabajo, dice la sobrina de la peluquera.
Solidaridad con los ciudadanos, indica la cuñada del dentista.
¿Cómo, soli..., soli...qué? ¿Igual que la solidaridad que muestran con el paro, la falta de vivienda, los salarios y las pensiones bajo mínimos?, pregunta la vidente del barrio.
No provequemos, que ustedes siempre lo aprovechan todo para cocinar el referéndum, advierte la vecina que hace de fiscal en el bar.
¡No me alucine tanto, que me mareo!, replica la nieta del anarquista.
Elemental, queridas y queridos: Si no hubiera cámaras de televisión ni fotografías, no tendrían tanto interés en encabezar la manifestación y representarnos, contesta la dueña del bar.
De figurantes y figurones el teatro está lleno, apunta el humorista del barrio.

De falsarios, figurones y tertulianos intoxicadores, los medios y las redes están llenos, añade la sobrina de la peluquera.



jueves, 24 de agosto de 2017

DISCUSIÓN POLICIAL EN EL BAR


Parece ser que ahora se trata más de buscar los errores ajenos, que no de entenderse mejor entre los distintos servicios de inteligencia y la policía de aquí y de allá, dice la hermana del informático leyendo los periódicos digitales.
El CNI, la policía nacional, la guadia civil y el ejército no cometen errores como los de aquí, con tanto mosso d'esquadra laureado con medallas, afirma la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en el bar.
La policía de allá tiene informaciones que no comparten con los de aquí, que a su vez no se comunican bien con los de allá. Luego, tenemos un problema de falta de información, de colaboración, es decir, de confianza mutua, comenta el politólogo del barrio, que ya ha vuelto de vacaciones.
La falta de confianza política se traduce en una falta de confianza policial, y más ahora, con tanto proceso desestabilizador e independentista, replica la cuñada del dentista.
No olvide, señora, las grabaciones desestabilizadoras del Ministerio del Interior, ni toda la “Operación Catalunya” policial, de la que tampoco fue informada la Generalitat, ¿no es verdad?, pregunta con ironía la nieta del anarquista.
¡Esto no es verdad, todo es desacato, falsedad, intoxicación catalanista!, advierte la cuñada del dentista.
Los periódicos ya informan sobre los grandes errores cometidos por Puigdemont, Junqueras, la CUP y la policía catalana en el control de los yihadistas, indica el humorista.
Errores, errores, por favor, un poco de seriedad. ¿Acaso no se cometieron errores, por ejemplo, en el terrible atentado del 11 de Septiembre en las Torres Gemelas, o en la terrible masacre del 11 de Marzo en la Estación de Atocha, por no hablar de los atentados de ETA a lo largo de tantos años, ni de otros muchos que han ocurrido y están ocurriendo ahora mismo en todo el mundo?, pregunta la vidente del barrio.
Estamos viviendo una nueva guerra mundial, que poco tiene que ver con las estrategias bélicas de las dos anteriores. Per con los países divididos por los intereses de cado uno, vendiendo armas y lo que sea al mejor postor, y “viendo la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”, como dice el refrán, es muy difícil luchar juntos, dice la librera del barrio.
Países separados, políticos separados, policías separadas, informaciones separadas, un servicio de inteligencia que no comparte información y separa al otro, ¿y luego preguntamos por qué no hay unión y todo es desacato y separatismo?, pregunta la sobrina de la peluquera.
Por eso se legalizó el divorcio de los matrimonios, para que las cosas no vayan a peor, como dice mi madre, seis veces separada de novios vividores, indica la hija de la bibliotecaria.
Y por eso también fueron legalizadas las parejas de hecho, libremente unidas sin lazos religiosos..., todo eso que antes estaba prohibido y era delito en España. Pero las leyes no son inmutables, ni siquiera las mosaicas, las divinas -como nos recuerda Miquel de Palol en algunos de sus artículos-, y deben servir para mejorar la convivencia, no para vivir peor y enfrentarnos a diario, en un permanente conflicto de falsas uniones e intereses, advierte la librera del barrio.
El poeta romántico aún está desaparecido, de vacaciones, queremos decir.


Viñeta: Ferreres, elperiodico.com




miércoles, 23 de agosto de 2017

RUMBA CATALANA


Canta un gitano catalán en el bar del barrio:
"Ahora está de moda llamar "neogilipollas"
o "supremacista"
a todo aquel que no esté de acuerdo
con tus ideas fijas.
Depende de la procedencia:
si eres gitano y catalanista
del barrio de Gràcia o Sants,
te llamarán neogilipollas.
Tiempo atrás,
unos te hubieran llamado charnego
en el centro excursionista...,
y otros hubieran dicho:
¡Pero qué dices, con este lengua de perros!,
en la comisaría franquista.”

Canta un rock la sobrina de la peluquera:
Si vas a favor del referéndum
y sospechan que votarás sí,
y vives en un piso de Les Corts, 
Sarrià o Can Pistraus,
te llamarán supremacista
(otra forma de llamar fascista,
da igual que seas solidario,
neomarxista y estés en paro,
malviviendo en un piso viejo
de Les Corts, Sarrià o Can Pistraus).”

Depende del barrio, pues: si eres gitano y catalanista y vives en el Raval o en Gràcia, como yo, algunos te llamarán neogilipollas y pesebrista (que te dan de comer los catalanistas oficiales), resume el gitano catalán, rumbero. 
O supremacista (es decir, fascista, nazi) si vives en Sant Joan Despí, Esplugues o Sarrià, aunque vivas realquilada y con un sueldo o pensión mínima, resume la sobrina de la peluquera, rockera.

¿Y si eres españolista?, pregunta la dueña del bar.
¡Qué preguntas de hacer!, contesta la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en el bar.
No es lo mismo, señora, responde la cuñada del dentista. Estamos en el siglo XXI, y aquí no hay españolistas, sino españoles que no quieren dejar de serlo, digan lo que digan esos catalanes gilipollas o supremacistas, replica la cuñada del dentista.
Ah, bueno, si nos ponemos así, en este plan, ¡todos al paredón!, exclama la dueña del bar.
Bueno, tampoco hay que exagerar..., murmura la cuñada del dentista.

El politólogo del barrio, el poeta romántico, la hermana del informático, la hija de la bibliotecaria, la librera del barrio, la vidente, la nieta del anarquista y el humorista, están de vacaciones y no pueden intervenir en esta discusión del bar.
Menos mal..., con este panorama..., dice el gitano rumbero.
¿Qué hubiera dicho Paco Candel, el de "los otros catalanes", de todos este maremágnum de insultos y calumnias?
¡Marchando, otra rumba con berberechos, digo, otra cerveza!, exclama la dueña del bar.



¿POR QUÉ LAS HUELGAS?


"El Gobierno activa el laudo para la huelga de El Prat por "deterioro de la Marca España".
"El Consejo de Ministros da un plazo de 24 horas a Eulen y los trabajadores para lograr el acuerdo o les será impuesta una solución en el plazo de diez días." (publico.es)

¿No se vulnera así el derecho de huelga?, pregunta el poeta romántico del barrio, que hizo huelga poética durante año y medio por ser descalificado en un premio de poesía por obscenidad lírica, comenta.
Los millones de pasajeros, turistas y no turistas, no tienen la culpa de los problemas laborales y bajos sueldos de los trabajadores, afirma la cuñada del dentista.
Habría que militarizarlos a todos, y sin sindicatos como la guardia civil, advierte la fiscal del barrio,que no es fiscal, sino que fiscaliza en el bar.
Si no hubiera habido sindicatos y el derecho a huelga, aún viviríamos en la esclavitud, replica la nieta del anarquista.
Y los niños trabajarían en las fábricas, añade la vidente del barrio.
La huelgas no serían verdaderas huelgas si fueran cómodas para los usuarios y para los propios huelguistas.
No hay huelgas cómodas, como no hay luchas sociales cómodas, ni políticas rebeldes o revolucionarias cómodas para nadie, indica la vidente del barrio, más insurrecta que otros días.



martes, 22 de agosto de 2017

OTRA MANIFESTACIÓN


Los musulmanes se han manifestado en Barcelona contra el terrorismo, miles y miles de manifestantes clamando: "No tinc por", no tenemos miedo.
Han leído un manifiesto en la Plaça Catalunya, en catalán, en castellano y en árabe, a diferencia de lo que se hizo en la misa solemne de la Sagrada Familia, donde el cardenal y sus mitrados optaron sólo por el castellano, ante el enorme boato monárquico, cardenalicio y gubernativo presidiendo la ceremonia católica, sin ningún respeto a las posibles creencias religiosas de las víctimas, de los heridos y de sus familiares.
Sin ningún respeto tampoco a las otras comunidades religiosas de Catalunya, ni, por supuesto, a la lengua catalana. ¿Otra vez nacionalcatolicismo? 

¿EL RENACIMIENTO DEL NACIONALCATOLICISMO?

Siguen las opiniones del renacido nacionalcatolicismo, expresadas, por ejemplo, por el cura párroco de Cuatro Caminos, el alcalde de Alcorcón y algunos políticos y tertulianos, tanto Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, como Carmena, alcaldesa de Madrid, son también responsables del ataque terrorista, comenta el politólogo del barrio.
La hermana del informático lee en el móvil: Según estos analistas fundamentalistas de los tiempos modernos, tanto Colau como Carmena son extremistas, “comunistas radicales” que rechazaron poner bolardos y maceteros en las principales calles de sus ciudades porque “coartan la libertad” de los ciudadanos, lee la hermana del informático en el móvil. 

Fotografía: elpais.com

lunes, 21 de agosto de 2017

¿RESPETO A LAS VÍCTIMAS...?

Fotografía: lavanguardia.com
¿Por qué se ha celebrado con tanta rapidez una misa solemne en la Sagrada Familia, cuando aún se están identificando cadáveres y hay muchos heridos y familiares en los hospitales de Barcelona?, pregunta la sobrina de la peluquera.
Se ha celebrado una ceremonia religiosa muy espectacular, con honores de Estado y pompa católica y cardenalicia, pero me pregunto, ¿todas las víctimas eran católicas, todos los heridos y sus familiares son católicos?, pregunta el politólogo del barrio.
Se hubiera podido celebrar en el que fue llamado Centro Ecuménico Abraham, aquella iglesia que se construyó en la Villa Olímpica, oficiando una ceremonia entre religiosa y laica, con menos obispado católico y más representantes de todas las religiones, una ceremonia más sencilla y sentida, apunta la vidente.
La hija de la bibliotecaria lee en el móvil: “Ubicada donde termina la Villa Olímpica y comienza el barrio del Poblenou, la actual parroquia de la Villa Olímpica fue construida por el arzobispado de Barcelona con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992, como centro de servicios religiosos para los delegados y atletas de tal evento, donde se daba cabida a católicos, protestantes, budistas, islámicos y judíos por igual.”
Es una iglesia muy pequeña y poco vistosa comparada con la majestuosidad de la Sagrada Familia, replica la cuñada del dentista.
Estamos en verano, ¿no?, se hubiera podido celebrar en el exterior, alrededor de esta pequeña iglesia, sin tanta pompa y mitrado, indica la dueña del bar.
Ustedes siempre poniendo palos en las ruedas, como los de la CUP y otros comunistas, criticando a la monarquía católica, al gobierno y a los cardenales y obispos, ¡y al pobre Gaudí!, hagan lo que hagan, contesta la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en el bar.
¿Quién ha hablado del pobre Gaudí, el arquitecto catalán al que tanto utilizan todos, incluido el Vaticano, pare vender y vendernos mejor?, replica la nieta del anarquista.
¡Todo es turismofobia, desacato, secesión, gamberrismo catalanista y comunista!, exclama la cuñada del dentista.
¿Respeto a las víctimas, a los heridos y a sus familiares?, pregunta finalmente la sobrina de la peluquera. 

domingo, 20 de agosto de 2017

¿EXISTE UNA CULTURA POLÍTICA DE LA PAZ?


Pero, ¿ha existido alguna vez una cultura de la paz, una cultura política de la paz, más allá de palabras vanas y discursos retóricos?, pregunta el poeta romántico del barrio, subido a una silla del bar y con un panfleto en la mano, que se ha encontrado por la calle, dice.
Bien preguntado. Somos productores y consumidores de violencia y más violencia, no de paz, esa palabra tan oportuna cuando no se sabe qué hacer ni qué decir, responde la vidente.
El poeta romántico empieza a leer el panfleto:
"Guerras y más guerras, hipocresía política, corrupciones económicas, tráfico de refugiados, explotación, trabajo precario, sueldos bajo mínimos, paro, alquileres altos, mobbing en viviendas, acoso laboral, acoso en las escuelas, violencia de género (eufemismo: asesinato de mujeres), violencia criminal y tráfico de todo tipo en la realidad y en las películas de más éxito, en las series de televisión, en videojuegos para niños, jóvenes y adultos elogiando al más fuerte y violento en las matanzas de ficción, agresiones y humillaciones en la calle grabadas en los móviles como diversión para niños, jóvenes y adultos, fanatismos religiosos, persecuciones racistas, amenazas políticas, económicas y sociales a diario, ¿qué más podemos añadir como testimonio de esa falsa cultura de la paz que tanto reivindicamos cuando ocurre una tragedia a nuestro lado, en actos institucionales y en duelos nacionales e internacionales de dos y tres días? Una catarsis social, necesaria, sí..., pero todos sabemos que luego volveremos a la agresión cotidiana, a la violencia de cada día." Aquí finaliza el panfleto. 
No, señoras y señores -continúa diciendo el poeta romántico-, no existe en nuestra sociedad, en ningún país, una cultura real, auténtica, de la paz, más allá de las palabras y los discursos oportunistas, más allá de ciertas novelas, poemas y panfletos llenos de buenas intenciones, como éste que me he encontrado pegado en una pared y que les acabo de leer.

Abucheos, aplausos y silbidos, la dueña del bar pide un poco de calma..., más abucheos y silbidos..., algunos aplausos..., póngame otra cerveza..., y sigue la comedia humana en el bar del barrio y en la calle.



sábado, 19 de agosto de 2017

UNA CARTA DE BATALLA

Un artículo de Ramón Cotarelo, el que fuera profesor de Ciencias Políticas de Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, en forma de carta, ha sido reproducido hoy (19.08.17) por el poeta catalán Josep Maria Fulquet en Facebook: Palinuro: Carta abierta a Felipe VI.

(Contraindicaciones preventivas: No apto para los que adolecen de síntomas de catalanofobia o alergias semejantes), advierte la vidente en el bar del barrio.

SIGUE LA LUCHA EN EL BARRIO...


El día después del atentado, sigue la lucha en el barrio, en Ciutat Vella..., dice la sobrina de la peluquera en el bar.
Lee la hermana del informático en el móvil:
"Centenares de antifascistas y vecinos de la Rambla han intentado echar a gritos a un grupo de ultraderechistas que se había reunido en la zona para manifestarse. El centro de Barcelona ha vuelto a acaparar todas las miradas, horas después de ser el escenario para homenajear a las víctimas del atentado que tuvo lugar este jueves y que terminó con 13 muertos y centenares de heridos.
El lugar marcado por la tragedia y en el que miles de personas se han reunido en silencio para apoyar a los afectados, la tarde del viernes ha vivido una pitada multitudinaria y chillidos para expulsar a una veintena de ultraderechistas que habían convocado una manifestación en el centro de la ciudad con motivo del atentado en Barcelona."

¿Y en los otros barrios no ocurre nada, no se manifiesta nadie y vienen a curiosear qué pasa aquí?, pregunta la dueña del bar.
No provoquemos más rebeldías ni revoluciones, que no estamos para peleas, advierte la cuñada del dentista.
En cuanto pasan unos día, estos insurrectos catalanistas ya vuelven a la carga, al desacato, y se pelean con todo el mundo, indica la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en el bar.
Ya lo decía el bueno de Goethe en el siglo XVIII: "Prefiero cometer una injusticia antes que tolerar el desorden", cita el poeta romántico.
El jaleo no se ha terminado, por desgracia, ni mucho menos..., apunta la vidente del barrio.

Fotografía: lavanguardia.com

viernes, 18 de agosto de 2017

UNA PROFUNDA Y EXTRAÑA CALMA EN LA CIUDAD














En Barcelona hay hoy una profunda y extraña calma.
Ayer tarde los turistas iban perdidos, extraviados de una calle a otra, sin poder llegar al hotel.
Una amiga del barrio tampoco pudo llegar a su casa cuando volvía de trabajar, y fue a dormir a casa de su madre, que vive en otro barrio.
Hoy viernes el mercado de la Boquería está cerrado.
Ofrenda de flores y velas encendidas en la Font de la Rambla de Canaletes, junto a la Plaça Catalunya, y también en el mosaico de Joan Miró, en la Rambla, entre las calles Hospital y Boquería.

-"No tenim por", (No tenemos miedo), decían, dicen y dirán muchas voces.

Fotografías: lavanguardia.com

"LA SANGRE DE LOS OTROS"


Barcelona y Cambrils en estado de alerta, sigue la máxima vigilancia en las Ramblas, Plaça Catalunya, Barrio Gótico y Raval, dice la hermana del informático mirando el móvil.
Desde hace mucho tiempo, pero más en los últimos años, estamos viviendo la guerra mundial del terror, donde cada ciudadano es una posible víctima, pero más los ciudadanos de a pie, los que vamos por la calle, en metro, en autobús, en tren, en avión, etc., comenta la sobrina de lapeluquera.
Sin más protección que el azar, que el hecho de estar o no en el lugar de la matanza, comenta la sobrina de la peluquera.
¿Los políticos profesionales, los representantes de los Estados y de los grandes poderes, podrían hacer algo más que ir a los actos institucionales para dar las condolencias a los familiares de las víctimas?, pregunta la sobrina de la peluquera.
Podrían sentarse y buscar una solución política para esta guerra y otras guerras del terror, contesta la dueña del bar.
Muchas palabras, demasiadas palabras, demasiadas amenazas y guerras, y pocas soluciones prácticas, dice la vidente del barrio.
La sangre de los otros, escribía Simone de Beauvoir, apunta la librera del barrio.



jueves, 17 de agosto de 2017

¿CUÁNTOS SIGLOS HACE QUE UNA LENGUA ERA LA LENGUA DE LOS PERROS?

(Prescripción facultativa, contraindicaciones: 
leáse con prevención en caso de catalanofobia)

A los catorce años, en 1959 -cuenta la nieta del anarquista- mi padre trabajaba de “botones” en el Banco Español de Crédito y un día fue a entregar unos papeles a unas oficinas del Sindicato Vertical, en aquel edificio siniestro de la Vía Layetana. Al entrar, un funcionario le pidió el nombre y el apellido:
¿Este apellido es extranjero?, preguntó el funcionario.
No, señor, respondió el niño “botones”.
¿Eres español?
Sí, señor.
¿Catalán?
Bueno, he nacido en Barcelona.
¿Hablas en catalán?
En casa.
¿Y en la calle?
No, señor.
Mejor, chaval, no hables lenguas de perro.
Es verdad, señor.
Entonces, ¿por qué lo hablas en casa?
No sé..., mis padres..., además tenemos un gato y un perro.
¡Vete, fuera de mi vista!
Si, señor.
El “botones”, es decir, mi padre, sale del edificio del Sindicato Vertical, entra en un bar, toma un café con leche, va al lavabo y al orinar se siente como un perro y levanta la pata, digo, la pierna, concluye la nieta del anarquista.

Esto es mentira, no me creo nada, dice la cuñada del dentista.
Mi padre lo explica así, contesta la nieta del anarquista.
En mi casa han vivido cosas parecidas, confirma la sobrina de la peluquera.
Barbaridades de aquel tiempo, dice el poeta romántico.
¡Pero, señores, que ya no estamos en 1959 y tenemos sindicatos horizontales!, advierte la fiscal del barrio.
El coloquio de los perros, y otras novelas ejemplares, de Cervantes, apunta la librera del barrio.
Investigaciones de un perro, de Kafka, un monólogo que estoy preparando para el teatro, comenta el humorista del barrio.
La ciudad y los perros, del novio de Isabel Preysler, el peruano-español Vargas Llosa, indica la vidente del barrio.
Que hace buenas migas con el tándem Rajoy-Rivera, como Felipe González, comenta el politólogo.
¿Por qué Mario Vargas Llosa, que tiene doble nacionalidad, peruana y española, está sin embargo en contra del referéndum de las pequeñas naciones?, pregunta la sobrina de la peluquera, en tono chistoso.
Por eso mismo, porque son pequeñas nacionalidades y esos escritores, como los novios de mi madre, aspiran a lo grande, al Planeta y al Nobel, responde la hija de la bibliotecaria, también en tono chistoso.
¡Marchando, un perrito caliente y una cerveza!, grita la dueña del bar.
¡Aquí, todo es desacato!, advierte la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza por tiendas y bares, susurra la dueña del bar, por si acaso...

miércoles, 16 de agosto de 2017

EL PROBLEMA NO ES NECESARIAMENTE LA GUARDIA CIVIL...

Viñeta: Leonard Beard (elperiodico.com)

Ahora mismo, en una democracia como la nuestra, el problema no es necesariamente la guardia civil, sino el director político que les imponen y dicta las órdenes del gobierno de turno, y que no es guardia civil ni nada parecido, sino que suele ser un simpatizante o miembro del partido que gobierna el país, declara la vidente del barrio, cuyo abuelo perteneció a la guardia civil de Barcelona, la cual se mantuvo leal a la República y a la Generalitat durante la guerra civil.
Hay políticos, medios de comunicación y otros reaccionarios interesados en reivindicar otra vez una imagen y una actuación franquistas de la guardia civil de hoy, con acciones represivas como las de antes, sobre todo pensando en el referéndum catalán, dice la sobrina de la peluquera.
Algunas Asociaciones de la Guardia Civil ya se quejan de esta posible utilización y de los salarios bajos que cobran, y dicen además que no dejan sindicarlos, apunta la dueña del bar.
¿Y si la guardia civil se pusiera al lado de los demócratas catalanistas?, pregunta la hermana del informático.
¡Como en los tiempos de la República!, exclama la nieta del anarquista.
¡Todos caerían en el desacato y deberían ser detenidos!, replica la cuñada del dentista.
¡Bien sentenciado!, afirma la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza por calles , tiendas y bares, aclara la dueña del bar, por si acaso.
¿Irían los del PP y los señoritos de Ciudadanos y otros simpatizantes a detener a guardias civiles y catalanistas partidarios de la República?, pregunta el humorista del barrio, con humor de verano.





martes, 15 de agosto de 2017

¿A QUÉ LLAMAMOS TURISMOFOBIA?

Fotgrafías: Janet Xirgu, La Barceloneta en lucha

Ha muerto en el Hospital de Girona el joven turista italiano agredido en Lloret de Mar por otros tres turistas, al parecer de origen ruso y residentes en Francia.
¿Quién habla de turismofobia? ¿A qué llamamos turismofobia?
En esta ocasión, "no han sido los chicos de la CUP, como dirían otros que judicializan siempre a favor de sus partidos y llevan a la guardia civil de arriba para abajo", comentan unos vecinos del barrio de la Barceloneta.
Vecinos que están en lucha, no contra el turismo ni contra los turistas, y se manifiestan y protestan: "Nada de turismofobia, nada de eso, como declaran el gobierno y los portavoces de los intereses creados de este país, sino contra el uso y el abuso del mal turismo con el que negocian, dispuestos a degradarlo todo y a corromperlo con tal de llenar bolsillos voraces, insaciables", anunciaron ayer los vecinos en una manifestación cívica en la playa de la Barceloneta.


lunes, 14 de agosto de 2017

HISTORIAS DE BAR

HISTORIAS DE BAR
(Prescripción facultativa: leáse con prevención en caso de catalanofobia)

A los catorce años, en 1959 -cuenta la nieta del anarquista- mi padre trabajaba de “botones” en el Banco Español de Crédito y un día fue a entregar unos papeles a unas oficinas del Sindicato Vertical, en aquel edificio siniestro de la Vía Layetana. Al entrar, un funcionario le pidió el nombre y el apellido:
¿Este apellido es extranjero?, preguntó el funcionario.
No, señor, respondió el niño “botones”.
¿Eres español?
Sí, señor.
¿Catalán?
Bueno, he nacido en Barcelona.
¿Hablas en catalán?
En casa.
¿Y en la calle?
No, señor.
Mejor, chaval, no hables lenguas de perro.
Es verdad, señor.
Entonces, ¿por qué lo hablas en casa?
No sé..., mis padres..., además tenemos un gato y un perro.
¡Vete, fuera de mi vista!
Si, señor.

El “botones”, es decir, mi padre, sale del edificio del Sindicato Vertical, entra en un bar, toma un café con leche, va al lavabo y al orinar se siente como un perro y levanta la pata, digo, la pierna, concluye la nieta del anarquista.
Esto es mentira, no me creo nada, dice la cuñada del dentista.
Mi padre lo explica así, contesta la nieta del anarquista.
En mi casa han vivido cosas parecidas, confirma la sobrina de la peluquera.
Barbaridades de aquel tiempo, dice el poeta romántico.
¡Pero, señores, que ya no estamos en 1959 y tenemos sindicatos horizontales!, advierte la fiscal del barrio.
El coloquio de los perros, y otras novelas ejemplares, de Cervantes, apunta la librera del barrio.
Investigaciones de un perro, de Kafka, un monólogo que estoy preparando para el teatro, comenta el humorista del barrio.
La ciudad y los perros, del novio de Isabel Preysler, el peruano-español Vargas Llosa, de doble nacionalidad, pero en contra del referéndum de las pequeñas naciones, indica la vidente del barrio.
Que hace buenas migas con el tándem Rajoy-Rivera, como Felipe González, comenta el politólogo.
¿Por qué Mario Vargas Llosa, que tiene doble nacionalidad, peruana y española, está sin embargo en contra del referéndum de las pequeñas naciones?, pregunta la sobrina de la peluquera en tono chistoso.
Por eso mismo, porque son pequeñas nacionalidades y esos escritores, como los novios de mi madre, aspiran a lo grande, al Planeta y al Nobel, responde la hija de la bibliotecaria, también en tono chistoso. 
¡Marchando, un perrito caliente y una cerveza!, grita la dueña del bar.










domingo, 13 de agosto de 2017

TAMPOCO LOS PROXENETAS DEJAN VOTAR...

Fotografía: El Aeropuerto del Prat (lavanguardia.com)

Hoy entra el humorista en el bar del barrio cantando una letrilla satírica contra los políticos, compuesta por un amigo suyo que toca el acordeón, titulada "Tampoco los proxenetas dejan votar a las prostitutas":
"Vota sí, vota no, / vota de una vez, / la madre que te parió, / vota tortilla española o huevos al plato a la catalana, / vota no, vota sí, / o no votes, / vete a una isla con bote, / que te darán en el cogote”.

Silbidos, aplausos y también abucheos por tal obscenidad, tan de mañana, dicen algunos.
Calma, calma, pide la dueña del bar.
El humorista del barrio pide disculpas por las posibles ofensas a la clientela, y dice que nadie es perfecto y que su amigo, el acordeonista, compone letrillas como ésta cuando tiene insomnio.
Será insomnio político, comenta el politólogo del barrio.
O sueño amoroso mal soñado que deviene pesadilla, argumenta el poeta romántico, de larga experiencia en amores idealizados y frustrados.
Obscenidades y gamberradas políticas, y nada más, interviene la cuñada del dentista.
Hay purezas que matan, e impurezas que dan vida, como el estiércol con que abonaba el huerto mi abuelo, indica la nieta del anarquista.
No entiendo la canción, ni el título ni la letra, dice la hija de la bibliotecaria. ¿Trata del referéndum o de la prostitución, a favor del sí o del no a la legalización de la prostitución o el referéndum?
Creo que trata de lo que trata: votar, eso es todo, ejercer el derecho al voto sobre cualquier cuestión, opina la hermana del informático.
La verdad es que a nosotras los proxenetas no nos dejan votar nada, pero nada de nada, y nadie nos defiende, se queja una prostituta del barrio, que ha vuelto al bar después de una larga temporada en que ha estado de viaje por un asuntillo, dice.
¿No quieren que les vuelva a cantar una letrilla del acordeonista?, pregunta el humorista, provocador.
La dueña del bar y la vidente del barrio afirman y niegan con la cabeza, que sí, que no, y cantan a dúo: “¡Que llueva, que llueva, / la Virgen de la Cueva, / los pajaritos cantan, / las nubes se levantan, / que sí, que no, / que caiga un chaparrón / y rompa los cristales de la estación!”.
¡Oiga, cuidado, que esto puede ser desacato!, replica, muy seria, la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en el barrio.
Ya lo explica bien Rajoy y su equipo, a diario, con rigor y sentido común: aquí todo es separatismo, huelgas en el Aeropuerto del Prat y turismofobia copera, ¡digo, de la CUP!, apunta la cuñada del dentista.